7 actitudes que molestan del empollón de la clase

Y cuando queremos decir “empollón”, nos referimos a buen estudiante.

El término “empollón” está socialmente aceptado a la hora de hablar de aquellos estudiantes con mejores notas o mayor afán en los estudios. Sin embargo, no deja de ser un término con connotaciones negativas, que lleva aparejados prejuicios que muchos creen ciertos.

Y es que, ¿cuál es la diferencia entre ser un buen estudiante y ser un empollón? Básicamente, los prejuicios, que buscan la parte negativa en el éxito de los demás. ¿Es un buen estudiante? Bah, es un empollón sin vida social.

Por eso hemos querido utilizar el término empollón en el título, para huir de sus connotaciones negativas y demostrar que no hay nada de malo en ser un estudiante aplicado y mostrarse como tal a los demás. Puede que te llamen empollón, pero en realidad envidian que seas un buen estudiante.

Estas son 7 actitudes del empollón o del buen estudiante que molestan al resto. Pero ojo, en ningún momento esto quiere decir que el buen estudiante tenga que cambiarlas.

Levanta la mano siempre que puede

actitudes-molestan-empollon-1
¿Y qué hay de malo en ello? ¿Acaso participar de la dinámica de la clase es una actitud reprobable? ¿Es malo tener la valentía de responder aun sin saber si la respuesta es acertada? El buen estudiante no solo lo es a la hora de los exámenes, sino que lo demuestra día a día, cara a cara con sus profesores. Es una manera de demostrar interés y ganas de aprender.

Habla con los profesores

actitudes-molestan-empollon-2
Parece que hablar con los profesores fuera de las horas de clase o tutorías supone ser, automáticamente, un “pelota” y un “empollón”. ¿Por qué? ¿Es que los profesores no son personas?

Se queja si no alcanza la nota esperada

actitudes-molestan-empollon-3
“Saca un 7 y se queja”. Da rabia que otra persona no esté conforme por sacar un 7 cuando tú no has pasado del 4. Pero es que el “empollón” tenía unas expectativas bastante más altas y se ha preparado el examen mucho mejor. Asume que hay quien no se conforma con la mediocridad del 5.

Va a reclamar más nota en asignaturas aprobadas

actitudes-molestan-empollon-4
“Saca un 7 y encima va a la reclamación del examen a pedir más nota. ¡Tendrá morro!”. Lo cierto es que alguien que se sabe los apuntes al dedillo tiene más opciones de saber si su nota puede ser justa o no, así que no te extrañe que salga de la reclamación con un 8, mientras tú te quedarás son el 4.

Hace los trabajos optativos

actitudes-molestan-empollon-5
Y encima se los “curra”. El buen estudiante cuida los pequeños detalles y aprovecha todas las opciones posibles para subir nota. Eso siempre le va a permitir suplir algunos traspiés (porque nadie es perfecto).

Ocupa las salas de prácticas

actitudes-molestan-empollon-6
Siempre es el primero en conseguir hora para el laboratorio, estudio o la sala de prácticas que sea. Da rabia que se te adelanten, pero es que el buen estudiante es precavido y no lo deja todo para última hora.

Participa en otros proyectos y actividades

actitudes-molestan-empollon-7
El buen estudiante no se conforma con lo que estudia en la universidad y participa en otros proyectos, apoya y participa en otras iniciativas dentro y/o fuera de la universidad. Dicho de otro modo, siempre busca la forma de completar y complementar su formación.