7 claves para ir al trabajo con optimismo

Te mostramos 7 claves para ir al trabajo con optimismo y mejorar tu rendimiento laboral.

Con optimismo. ¿Cómo podríamos de otro modo afrontar toda la serie de pruebas que, día tras día, debemos superar en este camino denominado vida?

Levantarse por las mañanas con ilusión, con ganas de mejorar y de superar nuestras metas, creyendo en nuestras posibilidades, sin miedo al fracaso, al qué dirán o a lo que pueda pasar. Eso es ser optimista.

Por supuesto, el optimista también rinde mejor en el trabajo. Es capaz de afrontar los problemas con seguridad, está abierto a nuevas propuestas, no tiene miedo a establecer objetivos y es un importante valor para compañeros y superiores.

Ser optimista no es tan difícil. Tan solo tienes que intentarlo, tener fe en ti mismo y así pronto verás que las cosas cambian. Nosotros te ayudamos ofreciéndote 7 claves para ir al trabajo con optimismo.

Todo está en tus manos


Piensa que, en el ámbito laboral, todo lo que tenga que ver con tu trabajo y tu desempeño está en tus propias manos, es decir, no dependes de la suerte, de la casualidad o del destino, sino única y exclusivamente de ti mismo. Por tanto, esto quiere decir que, si eres optimista, confiarás en ti para alcanzar tus objetivos; por el contrario, un pesimista siempre achacará sus errores o sus fracasos a factores externos.

Sin miedo al fracaso


Mucha gente tiene auténtico pánico al fracaso, pero eso es porque quizá no se han parado a pensar que, para alcanzar el éxito, primero hay que probar el sabor del fracaso. Hay una frase de Michael Jordan, el mejor jugador de baloncesto de la historia, que resume muy bien esta afirmación: “He fallado más de 9.000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 partidos. 26 veces han confiado en mí para el tiro que ganaba el partido y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y es por eso que tengo éxito“.

Siempre con ganas de reivindicarte


Al hilo del punto anterior, para ir al trabajo con optimismo debes mantener siempre la ilusión por reivindicarte, por mostrar tu capacidad resolutiva o para demostrar que puedes enmendar tus propios errores.

Superando los objetivos


Si afrontas el trabajo sin miedo al fracaso irás viendo como poco a poco vas alcanzando los objetivos que te marcas e irás ganando en confianza y optimismo, que además, contagiarás a tus propios compañeros.

Tu familia en el trabajo


Este factor no depende exclusivamente de ti, pero es muy importante rodearse de personas optimistas y establecer una relación de confianza y respeto entre los trabajadores. Un grupo de personas optimistas se retroalimentan y son capaces de crecer juntas; por el contrario, un grupo de pesimistas se quedará estancado en la comodidad de echarle la culpa a factores externos.

La gente se cansa de los pesimistas


Quizá la frase suene algo fuerte, pero es así. Las personas pesimistas cargan el ambiente de desilusión, agobios, miedos y angustias innecesarias. Como se suele decir coloquialmente, se ahogan en un vaso de agua y su pesimismo les impide pensar con claridad para llegar a una solución. Y eso, los compañeros y jefes, lo ven.

El optimismo como filosofía de vida


No solo se trata de acudir al trabajo con alegría y buenas perspectivas, sino de hacer del optimismo uno de nuestros principales estandartes. La clave para ser optimista en el trabajo es serlo también en la vida.