7 errores a la hora de cambiar de trabajo

Si estás buscando otro empleo no caigas en estos 7 errores a la hora de cambiar de trabajo.

El ser humano es inconformista. Precisamente esta es una cualidad, como tantas otras, con dos caras. Por un lado, ser inconformistas nos permite crecer profesionalmente y como personas. El inconformista es capaz de tomar decisiones arriesgadas que le pueden dar muy buenos frutos.

Sin embargo, como decimos, ser inconformista también tiene otra cara: la de aquel que pierde aquello que tenía en la mano por ser demasiado ambicioso, o por ser demasiado inconformista en el momento equivocado.

Este principio lo podríamos aplicar perfectamente al momento de cambiar de trabajo. No todo el mundo tiene la suerte, dado los tiempos que corren, de poder elegir entre varios trabajos o de tener la posibilidad de dejar su actual trabajo por otro. Pero, ¿son siempre los cambios para bien?

Para que no te equivoques a la hora de tomar tu decisión deberías evitar estos 7 errores a la hora de encontrar trabajo.

Ser poco realista


Al hablar de trabajo también nos referimos a la posibilidad de cambiar de puesto en la misma empresa. En este sentido, uno de los mayores errores es crearse unas expectativas poco realistas. Esto puede suceder si, por ejemplo, la empresa en la que trabajamos no está obteniendo muy buenos resultados o si llevamos muy poco tiempo en la compañía como para poder aspirar a un puesto mejor. En casos como estos, aspirar o, peor aún, exigir un puesto de mayor relevancia puede tener consecuencias radicalmente opuestas a las deseadas.

Miedo a evolucionar


También está el caso de las personas que se infravaloran a sí mismas por el miedo a evolucionar, por creer que no están preparadas para nuevos retos. Valora de forma realista tu currículum y tu experiencia y no tengas miedo a tener puestos de más responsabilidad dentro de tu ámbito de actuación profesional.

No tomarlo como algo personal


Existen diversas instancias a las que acudir y que pueden ser de ayuda, como los servicios públicos de empleo o los orientadores laborales. Pero no esperes que sean ellos quienes vayan a venir con el trabajo soñado debajo del brazo. Tú debes ser quien busque activamente tu nuevo empleo.

Elegir el momento equivocado


La impaciencia y la precipitación nos hacen tomar decisiones arriesgadas y, con frecuencia, equivocadas. Para cambiar de trabajo o iniciar un negocio hay que tener en cuenta el contexto personal y socioeconómico del momento. De lo contrario, puedes cometer errores como dejar tu trabajo por abrir un negocio de alto riesgo, o entrar en trabajar en un sector en plena recesión.

Pensar solo en el dinero


Es el eterno dilema: el desarrollo personal o el dinero. Todos contestaremos: “el desarrollo personal, el desarrollo personal“, mientras pensamos en montañas de dinero. Lo ideal es tener en cuenta ambos factores a partes iguales e intentar que ambos estén en nuestro nuevo trabajo por encima del anterior.

Fiarse de las opiniones de terceros


No se puede basar una decisión tan importante como cambiar de trabajo, de lo cual puede depender tu vida laboral y personal, de las opiniones de amigos o familiares. Puede que a tu primo le haya ido muy bien en su nueva empresa o en su negocio, pero es que cada uno tiene sus conocimientos, sus aptitudes y sus circunstancias.

Buscar el cambio inmediato


Normalmente los cambios se producen poco a poco. No esperes que todo cambie de la noche al día. Al igual que en la vida, en el ámbito profesional lo mejor es ir escalando paso a paso sin prisa, pasando por todos los escalones y aprendiendo en cada uno de ellos. Solo así estarás preparado para dar el siguiente paso, siempre hacia delante.