7 errores para pedir un aumento de sueldo

Conoce los 7 errores más comunes al pedir un aumento de sueldo y evita hacer el ridículo en el despacho de tu jefe.

Llevas años levantándote a las 8 de la mañana con el mejor de los ánimos. Sales de casa con una sonrisa y conduces tu coche hasta el trabajo escuchando “Oh, happy day” (sí, desde hace unos días también te gusta el gospell). Entras en el edificio donde trabajas y saludas alegremente a la recepcionista antes de ponerte a trabajar.

Desde que llegaste, nunca has faltado a tus obligaciones diarias. Es más, las realizas con tu sonrisa habitual, obteniendo cada vez mejores resultados y, más aún, ayudando al resto de tus compañeros a conseguir el objetivo común de la compañía.

Por si fuera poco, caes bien y eres un tío guapo. Bueno, esto último no, pero no importa. Sin duda te mereces un aumento de sueldo. Pero, por mucho que te hayas ganado ese premio, no lo vas a conseguir si cometes alguno de estos 7 errores al pedir un aumento de sueldo.

¿Estás seguro de que lo mereces?


Lo primero para pedir un aumento de sueldo es tener claro que lo mereces, y para llegar a esa conclusión debes hacerlo con pruebas tangibles: años de dedicación a la empresa sin faltar ni una sola vez, tener la certeza de que los resultados de la empresa han mejorado tras tu llegada… Lo que no tiene sentido es pedir un aumento si tu desempeño no ha destacado sobre el de tus compañeros o si llevas muy poco tiempo en la empresa.

Si no sabes pedir las cosas con educación…


Por mucho que merezcas un aumento, no lo conseguirás si no lo pides de la forma adecuada. Y lo primero es hacerlo con educación. Puede que te estés tirando de los pelos, incluso que sepas con seguridad que esa maldita empresa jamás sobreviviría sin ti. Pero, una vez sabes que mereces el aumento de sueldo, se trata de crear un clima propicio para proponer algo que no suele gustar a los jefes.

Elegir un mal momento para la empresa


Si tu empresa está atravesando un bache económico, es evidente que no es un buen momento para pedir un aumento de sueldo. De hecho, tu jefe puede pensar que si pides un aumento de sueldo en ese momento ni siquiera estás al tanto de la situación económica de la empresa o, lo que es peor, que estás al tanto pero antepones tu interés personal.

Tu jefe estaba de un humor de perros


Los jefes también son personas (aunque a veces no lo parezcan) y tienen sus días buenos y malos. Tantea la situación, salúdale, hazle alguna pequeña pregunta, coméntale algo del partido de anoche… Es decir, comprueba si está receptivo. Quizá después de echarse una pequeña risa acceda a hablar de algo más serio contigo.

No preparar bien tus argumentos


Tienes que preparar tus argumentos de tal manera que demuestres con hechos palpables a tu jefe lo que tú y él ya sabéis: que mereces el aumento. Todas tus argumentaciones tienen que ir en ese único sentido, sin presionar pero sin dejar lugar a la duda sobre tus credenciales para ese aumento.

Tensar demasiado la cuerda


Otro de los errores más comunes es “apretar” demasiado. Por ejemplo, dar el típico ultimátum del estilo “o me das un aumento o me voy de la empresa” o “no, no puedo esperar hasta mañana, quiero la respuesta ahora”. Piensa que a lo mejor es necesario que haga algunos números.

Centrarte únicamente en el dinero


No hables del aumento de sueldo como si fuera algo meramente monetario. Hay muchas formas de enlazar ese “premio” que es el aumento con el rendimiento, la superación personal, la consecución de metas, las ganas de seguir creciendo profesionalmente dentro de la empresa y todas esas cosas que tanto les gusta escuchar a los jefes.