7 tips para crecer profesionalmente

7 tips para crecer profesionalmente, 7 caminos para alcanzar el desarrollo personal y profesional.

Una de las metas más importantes en la escala de valores de las personas, sea en la cultura que sea, es la de alcanzar el mayor desarrollo personal posible dentro de dicha sociedad. Para alcanzar este desarrollo personal en el que se basa buena parte de la felicidad, es necesario alcanzar el equilibrio o la “virtud”, como diría Aristóteles, en diversos aspectos de la vida. Uno de ellos es, sin duda, el desarrollo de nuestra actividad profesional.

El desarrollo profesional no solo sirve para ganar más dinero, aumentar la cuenta corriente para poder llevar una vida más “desahogada” y permitirse más caprichos. Al fin y el cabo, todo eso son cosas materiales, satisfacciones a corto plazo que deben ser sustituidas por otras. El desarrollo profesional deja los mejores efectos para el largo plazo: la satisfacción de un trabajo bien hecho y el orgullo de haber construido una vida en base a nuestro desempeño profesional.

Cierto es que crecer profesionalmente no es sencillo, por la competitividad y porque este crecimiento ha de ir unido al desarrollo personal, y viceversa. Se da el caso de profesionales que creen que crecer profesionalmente es simplemente subir peldaños en el organigrama de la empresa, sin importar cómo se consiga dar esos pasos. En nuestra opinión, eso es ascender puestos, pero no crecer profesionalmente.

Si quieres crecer profesionalmente sin que nadie dude de tus méritos, deberías empezar por tener en cuenta consejos como estos:

No te pongas límites


Si empiezas poniendo barreras a tus capacidades o posibilidades de futuro, no empiezas bien. Está claro que el éxito profesional no llega de la noche a la mañana. No te precipites. Confía siempre en tus posibilidades y trata de que compañeros, jefes o clientes sean conscientes en todo momento de tus aptitudes y actitudes.

Sin miedo a los cambios


Todo profesional que se precie, sobre todo en los tiempos actuales, debe estar preparado para cualquier cambio, ya sea un giro radical en el ámbito laboral de su compañía, como cambios en las tecnologías o incluso en las tendencias comerciales o sociales. El mundo cambia y evoluciona constantemente y el buen profesional debe evolucionar paralelamente a él.

Ética del trabajo


Tener una ética del trabajo no significa que el trabajo ocupe una posición de predominio absoluto en tu vida. Significa ser consciente de la importancia del desarrollo personal y profesional, de lo básico que es establecer unas directrices, tanto en la vida como en el trabajo, para que el camino llegue a buen puerto.

Ética en el trabajo


Diferente a la ética del trabajo sería la ética en el trabajo, en el sentido de que ésta se refiere a lograr tus objetivos de crecimiento profesional sin afectar en ningún momento (voluntariamente) al rendimiento ni a los objetivos de los demás.

Crecimiento personal


Como ya hemos citado “por encima” a lo largo del artículo, es obvio que el crecimiento profesional debe ir (y va) aparejado de un crecimiento personal y viceversa. Este crecimiento personal abarca casi todos los ámbitos de la vida y se puede crecer personalmente de numerosas maneras: a través de vivencias, gracias a la familia, novia, hijos o amigos, engordando nuestro conocimiento, conociéndonos mejor a nosotros mismos… Todas estas formas de crecimiento personal afectarán, generalmente para bien, a nuestro desarrollo profesional.

Aprende de consejos y opiniones


Y, sobre todo, aprende a distinguir quién da buenos y malos consejos. No hace falta que seas un copión, que sigas al pie de la letras lo que otros han dicho o hecho. Intenta que los buenos consejos que has recibido en tu trabajo y en tu vida te sirvan de ayuda y apoyo para escribir tu propia historia.

Toma decisiones


Es realmente difícil crecer profesionalmente en una empresa si eres una persona pusilánime, maleable, incapaz de tomar una decisión o resolver un problema. A veces, puede contar más la actitud que el resultado final. Tomar decisiones es importante en todos los aspectos de la vida, incluido profesionalmente. Esto incluye tomar decisiones radicales. Por ejemplo, muchas personas se han marchado de su empresa porque no les valoraban lo suficiente y han montado su propia compañía; ahora están triunfando.