7 trucos para pasar tu examen de fin de carrera

¿Estás llegando al final de tus estudios universitarios? Entonces no te puedes perder estos 7 trucos para aprobar tu examen de fin de carrera.

Después de años estudiando, de largas e intempestivas horas en la biblioteca o en el centro de estudios, ha llegado el gran momento. Por fin has logrado aprobar todas las asignaturas y te enfrentas a la prueba final: el examen de fin de carrera. En efecto, guarda las celebraciones para más tarde porque aún te queda vencer al jefe final.

El examen de fin de carrera es esa prueba en la que demuestras todo lo que has aprendido a lo largo de tus años de estudio o, mejor dicho, muestras que aún tienes esos conocimientos adquiridos frescos y recientes y, por tanto, estás preparado para afrontar el mundo laboral con garantías.

No te alarmes. Si has estudiado como debieras y has ido aprobando asignaturas y cursos sin problemas, este examen será para ti como para Messi desarbolar defensas. Sin embargo, nunca está de más tener en cuenta algunos consejos y trucos prácticos para evitar sorpresas y conseguir el mejor resultado posible en tu examen de fin de carrera.

Esquemas y mapas de conceptos


A la hora de estudiar, uno de los mejores métodos para aprender, organizar y estructurar conocimientos es realizar esquemas, mapas de conceptos o líneas temporales. Ayudan a simplificar la información y facilitan su compresión. Son de gran ayuda a la hora de comenzar a memorizar grandes temarios, como suele ser en el caso de las pruebas de fin de carrera.

Actitud positiva


Se suele decir que si crees que vas a perder, pierdes. Ten confianza en ti mismo. Si tú sabes que has preparado el examen a conciencia, ten la seguridad de que todo va a salir bien. Olvida los malos augurios, las malas sensaciones y evita preocupaciones innecesarias.

Prepárate para “ese” tipo de examen


¿Es un examen tipo test o a desarrollar? ¿Es una carrera de ciencias o de letras? ¿Es solo de teoría o también incluye práctica? ¿Es un examen oral o escrito? Cada examen tiene sus particularidades y debes estar preparado para ellas. Por ejemplo, si el examen es oral quizá debas encontrar el método para vencer tu timidez y nerviosismo (ver punto anterior).

Libérate de presiones


Intenta relajarte y no pensar en el futuro más allá del examen. Piensa en él como una prueba más en la que se miden tus conocimientos, unos conocimientos que ya has demostrado poseer. Seguro que hay personas muy pendientes de tu aprobado o suspenso pero que ello no te presione. Al fin y al cabo, al que más le importa el resultado es a ti mismo.

Olvídate de aquello que no puedes controlar


Da igual dónde te toque sentarte, las preguntas que puedan caer en el examen o el sistema que usarán para corregirlos. Todo eso son factores que no pueden controlar y, generalmente, pensar en ellos es síntoma de duda del propio rendimiento.

Acude descansado


Darte una paliza tremenda de estudio el día antes del examen no es lo más recomendable. Por una parte, no habrás aprendido tanto como te crees. Por otra, acudirás al examen cansado, sin las ideas frescas y la mente despejada. Vamos, lo ideal para afrontar un examen tan importante…

Lee bien y espera indicaciones


Puede que al recibir el examen tu mente se inunde de conceptos y que los contenidos fluyan como una cascada de conocimiento. Vale, pero no te precipites. Espera y escucha atentamente todas las indicaciones para el examen. Y, sobre todo, lee las preguntas muy atentamente y asegúrate de que has comprendido lo que te piden (sobre todo para exámenes tipo test).